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Poner límites en el trabajo: la mejor estrategia para elevar la gestión y el éxito de tu marca personal y tu negocio

Poner límites en el trabajo: la mejor estrategia para elevar la gestión y el éxito de tu marca personal y tu negocio

A menudo me encuentro en mis sesiones de coaching con personas a las que les cuesta un mundo poner límites.

Personas a las que les asusta decir “No”.

Cuando hacemos una primera indagación, casi siempre surgen las mismas respuestas:

  • Me da miedo que tal persona se moleste conmigo”.
  • No sé cómo decírselo sin que se moleste”. 
  • No me gusta la confrontación”.

Pero aquí está el error de base: poner límites NO es confrontar.

Es conocerte muy bien, entender cuáles son tus principios y valores y saber que, cuando alguien traspase la línea de esos valores, estarás preparado para protegerlos (incluso si ese alguien eres tú).

Y esta no solo es una habilidad clave para garantizar tu bienestar.

Además, a nivel laboral, ser capaz de establecer los límites correctos en el momento adecuado es fundamental para el éxito de tu marca personal.

Por eso en este artículo quiero hablarte sobre cómo poner límites en el trabajo de forma efectiva.

¿Me acompañas?

Para qué es importante poner límites en tu trabajo (tanto a ti como a tus clientes/colaboradores)

Los límites son fronteras.

Son líneas rojas que establecemos para proteger nuestro bienestar mental, emocional y físico.

Cuando alguien (incluyéndonos a nosotros mismos) traspasa nuestros valores y principios y no les ponemos un límite, nos sentimos mal.

Y si eso va sucediendo repetidas veces, al final, nos desconectamos de nosotros. Incluso, a veces, nos perdemos hasta el punto de no saber quiénes somos.

Por eso necesitamos límites que protejan esos valores.

Por ejemplo:

  • A partir de las 8 de la tarde apago el ordenador”.
  • No contesto emails ni mensajes los fines de semana”.
  • Si siento que un cliente no me respeta, dejo de trabajar con él”.
  • “Voy a delegar las tareas secundarias de mi negocio para centrarme en aquellas que de verdad me permitirán crecer”.

Todos estos son límites que podríamos poner a nivel laboral.

Definir tus límites con claridad, y saber ponerlos en práctica cuando haga falta, te va a permitir:

  • Evitar que el equilibrio entre tu vida personal y profesional se rompa (y acabar sufriendo el famoso burnout).
  • Avanzar con tu proyecto, porque te ayudan a accionar con intención y poner el foco en las acciones más relevantes para tu marca.

Ahora que tenemos las bases bien asentadas, quiero mostrarte el proceso para establecer unos límites respetuosos con tus necesidades y con las de tu marca personal.

Cómo establecer unos límites sanos (para ti y tu negocio)

Como coach ecointegrativa, me he encontrado con clientes que:

  1. O no sabían cómo hacer que se respetaran sus líneas rojas.
  2. O ni siquiera tenían claro cuáles eran los límites que debían poner, porque nunca se habían parado a definir sus prioridades.

Y en los dos casos, el proceso a seguir es el que voy a explicarte ahora.

1. Autoconocimiento como la base de todo

Como te decía al principio de este artículo, nuestros límites están íntimamente ligados con quienes somos.

Por eso lo primero que te aconsejo hacer es un trabajo profundo de introspección para identificar:

  • Tus valores.
  • Tus principios.
  • Tus objetivos (tanto personales como profesionales). Se trata de tener claridad sobre qué quieres en tu vida y cómo quieres que sea, con base en qué principios quieres moverte.

Esto te permitirá definir unos límites que estén alineados con tu persona y con la esencia de tu marca personal. 

Pero sé que, a menudo, averiguar todo esto sobre nosotros mismos resulta complicado.

Aquí es donde un buen terapeuta o un coach puede guiarte para que identifiques quién eres y qué es realmente importante para ti. Y a partir de ahí, encontrar cuáles son tus límites. 

2. Identifica tus líneas rojas (y qué pautas seguirás para garantizar que se respetan)

Una vez tienes claros tus valores y tus prioridades, llega el momento de establecer límites que te permitan protegerlos.

En el ámbito profesional, algunas posibles líneas rojas serían:

  • En qué horario atiendes a clientes y colaboradores.
  • Qué tareas realizarás tú y cuáles delegarás en tu equipo.
  • Qué encargos o peticiones te alejan de quien eres y de lo que quieres.

También es bueno que decidas qué medidas implementarás para asegurarte de que esos límites se respeten.

Por ejemplo, una forma de asegurarte de que no vas a responder emails ni mensajes fuera de tu horario de trabajo sería desactivar todas las notificaciones.

Y lo mismo se aplica hacia ti mismo.

Habrá días en los que decidas, de manera consciente, trabajar más horas de las habituales, por ejemplo. 

Pero si sistemáticamente traspasas tus propios límites, llegará un momento en que acabarás perdiéndose (y sufriendo de estrés crónico, burnout…).

3. Comunica tus límites con antelación

A veces tendemos a comunicar nuestros límites una vez los han traspasado, cuando lo ideal sería hacerlo antes de que eso ocurra.

¿Has decidido que no vas a contestar mensajes de Whatsapp de trabajo a partir de las 7 de la tarde, porque quieres dedicar ese tiempo a tu vida personal? 

Entonces no esperes a que un cliente o colaborador te escriba a esa hora para comunicárselo. Déjalo claro desde el momento en que empiezan a trabajar contigo.

De esta forma será mucho más probable que respeten ese límite.

4. Aprende a decir “no” cuando sea necesario

Hay peticiones que traspasan tus valores, o que te alejan de tus objetivos. Y para proteger tu bienestar, es importante que en estos momentos seas capaz de marcar con claridad tus fronteras y saber decir “No”.

Te lo muestro con otro ejemplo.

Imagina que una empresa te pone una gran oferta por delante para que trabajes con ellos.

Aceptar ese proyecto te generaría unos ingresos muy elevados, pero también supondría dejar de lado a varios de tus clientes actuales (algo con lo que no te sientes cómodo) y trabajar más horas (lo que implicaría disfrutar de menos tiempo de calidad con tu pareja).

Como tienes claros tus límites, decides que en este momento ese proyecto no es para ti porque rebasa tus líneas rojas. 

2 habilidades imprescindibles para respetar tus límites

Por último, quiero dejarte dos habilidades muy necesarias para hacer valer las líneas rojas que has establecido (tanto por tu parte como por la de otras personas).

Te las explico.

1. Comunicación efectiva afectiva

El cómo comunicamos nuestros límites es muy importante. 

Y aquí yo suelo hablar de la importancia de mantener una comunicación efectiva afectiva.

Es decir: aquella donde manifiestas tus necesidades con claridad y de manera firme, pero siendo respetuoso al mismo tiempo con las personas a las que te diriges. 

2. Claridad en tus objetivos

Esto lo digo en dos sentidos. 

Por un lado, como te decía antes, debes tener claro cuáles son tus metas y objetivos

Pero además, en el caso de que tengas diferentes metas (o de que estas cambien con el tiempo), debes ser capaz de identificar cuáles son las más prioritarias para ti, y centrarte en ellas.

El miedo: lo que de verdad te impide poner límites

Muchas veces, lo que se esconde detrás de tu resistencia a poner límites es el miedo. 

  1. Miedo a perder clientes.
  2. Miedo a no parecer profesional y no estar a la altura.
  3. Miedo a no estar dando el 100 % y fallar (en el caso de estar trabajando todo el día y no ponerte límites en tus horarios, no tener tiempo libre…).
  4. Miedo al error e incluso a fracasar.

Pero ¿sabes qué?

Que cuando tratas de agradar a otros a toda costa, o cuando le haces caso a ese diálogo interno nocivo, quien sale perjudicado eres tú mismo. 

Por eso, si sientes que te cuesta poner límites para proteger tus valores, mi consejo es que pidas ayuda.

En mi caso, como coach ecointegrativa he guiado a muchos de mis clientes para que aprendan a:

  • Identificar sus necesidades.
  • Definir límites que los protejan. 
  • Y ponerlos en práctica cuando haga falta.

Y puedo hacer lo mismo por ti.

Si crees que soy la persona adecuada para acompañarte en este camino, puedes entrar aquí y reservar una sesión de valoración gratuita conmigo.

Escojas el camino que escojas, confío en que los consejos que te he dejado en este artículo te ayuden a marcarte unos límites ConSentido.

Con cariño, Marta Q. 

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Marta Quintana

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